Domingo, 17 Abril 2022 23:15

Yayo Caceres, un argentino dirige su nave teatral en Madrid

Una nave espacial viaja a Marte para colonizar el planeta rojo. Pero
el capitán y su androide Trasto descubrirán que el planeta ya está
habitado cuando llegan a la ciudad de Martid. Los vecinos celebran una
verbena popular castiza ante los alienígenas terrestres y, para colmo
de males, el capitán se enamora de una chulapa marciana postinera de
ocho ojos hechiceros…

Villa y Marte es una comedia de chulapos mutantes que amartizó en
Teatros del Canal cargado de música original en directo, mucho humor
ácido, y con la dirección del argentino Yayo Cáceres.



Este director, actor, músico compositor y cantante curuzúcuateño lleva
afincado en España más de 20 años. Como director de la compañía de
teatro Ron Lalá y AY Teatro es uno de los máximos referentes en la
escena contemporánea de este país y de la música Chamamé en Argentina.



La divertida obra, mezcla del mundo del sainete con la ciencia
ficción, es una creación colectiva del grupo Ron Lalá. La música es
uno de los pilares imprescindibles del lenguaje ronlalero que, además,
pone especial esmero en la palabra. La parodia es el vehículo para la
crítica mordaz que, aunque tome como referente el Madrid actual, habla
de temas universales como la conquista terrenal, el amor o la crisis
climática

Álvaro Tato, creador del texto, cuenta que para trasladar esos
universos del mundo castizo y meterlos en un cráter de Marte se
necesitó mucho tiempo de pasional trabajo de documentación y búsquedas
de referentes, para luego fabricar la música del idioma. A pesar de
ser elementos muy dispares, el público “entra de inmediato”. Nos insta
a no considerar el género chico como algo lejano y polvoriento, sino a
mirarlo a los ojos para encontrar la quintaesencia de nuestra cultura
popular.

Por otra parte, Cáceres cree que es imprescindible huir de los clichés
interpretativos que la gente espera de los géneros. “La originalidad
está en encontrar formas que saquen a la luz el fondo. Y el fondo, es
el amor”.

Desde Madrid, Marcela Silva Núñez