Una creación periodística de Luis Pedro Toni

El país acompaña el sensacional triunfo mundial y la llegada a casa de la copa

Las calles y parajes argentinos están tapizados de celeste y blanco gracias a los gorros, pelucas, vuvuzelas y banderas portadas por los pobladores hasta en los sitios más remotos donde celebran el flamante título de campeón de fútbol que lograra este domingo por la tarde la selección en el Mundial de Qatar 2022.
De norte a sur y de este a oeste se repitieron escenas de celebración con expresiones populares inusuales.

Banderas, cornetas, papel picado, espuma, bocinazos y un gran sentido de pertenencia tiñeron las múltiples geografías argentinas.
En Tierra del Fuego, ni bien el último penal consagró a la Argentina en Qatar, una extensa peregrinación comenzó a marchar hacia el centro portando banderas, gorros y carteles, saltando y cantando al ritmo del repertorio mundialista.

La céntrica avenida San Martín, entre 9 de Julio y Juan Fadul, fue el sitio que primero se pobló de hinchas, que también inundaron la Plaza Cívica, a metros del puerto donde cruceros de turismo hicieron sonar sus sirenas sumándose a la algarabía popular.

“El que no salta, es un inglés”, fue el hit favorito de los fueguinos.
En Tolhuin, 100 kilómetros al norte de la capital, tomaron la final como un respiro y alegría en medio tanta tarea para apaciguar las llamas del incendio forestal que sufren.

En Río Grande podía verse a vecinos abrazados en las puertas de sus hogares, además de la pasada permanente de autos con sus bocinazos eternos, músicos tocando sus melodías y comparsas con bombos y redoblantes.

Mil kilómetros más al sur, en el continente antártico, también se festejó esta fiesta futbolera.
En las bases argentinas, las dotaciones se juntaron para ver la final y compartir una comida portando banderas y camisetas celestes y blancas.

En la Base Marambio, donde una enorme bandera nacional había sido dispuesta en el salón donde se instaló una pantalla gigante, todo el personal vibró con los goles de Messi y los penales, para dar lugar a un festejo en el exterior, saltando y hasta subidos al cartel con el nombre de las instalaciones.

La dotación de Marambio improvisó una vuelta olímpica por el interior de la base, recorriendo los pasillos a los saltos y a puro canto.

Algo similar ocurrió en la Base Esperanza, donde funciona la escuela Nº38 Presidente Alfonsín.
Allí, alumnos, docentes y hasta los miembros militares y civiles salieron al exterior y se filmaron gritando por Argentina.

En Santa Cruz, los argentinos se volcaron a las calles de Río Gallegos, en interminables caravanas que, con banderas, bocinazos y cánticos, confluyeron en la esquina de las avenidas Kirchner y San Martín.

Lo mismo sucedió a 700 kilómetros, en Caleta Olivia donde el Monumento al Petrolero Gorosito esta vez fue enrejado para evitar accidentes.

En cada ciudad santacruceña los festejos son interminables, con la gente trasladándose por las calles en autos, motos, bicicletas y patinetas hacia el centro de las celebraciones.
En Río Gallegos la afición celebró en torno a una réplica de la Copa del Mundo que fue ubicada en medio de las avenidas y colmó la réplica del Villarino, embarcación relacionada con la fundación hace 137 años de esta capital que se celebran este lunes con actos oficiales.

Chubut no estuvo exenta de festejos, y miles de chubutenses colmaron las calles de las ciudades y pueblos para festejar el campeonato.

En Comodoro Rivadavia, los festejos se concentraron en la esquina de San Martín y Moreno. Antes se realizó una “peregrinación popular” desde el kilómetro 3, donde los vecinos dejaban los autos para caminar hasta el centro.
Fuentes policiales afirmaron a Télam que “en la concentración de Comodoro Rivadavia la cantidad de vecinos ronda los 30.000, con una gran presencia de familias”.

En Rawson, el sitio de concentración fue la esquina de 25 de Mayo y San Martín, donde podían verse grupos familiares completos.

En Trelew y Esquel los lugares de concentración fueron las plazas céntricas, y la misma escena se repitió en Puerto Madryn, en la Avenida Costanera, frente al Golfo Nuevo.
En las pequeñas poblaciones también se festejó en un día con temperaturas estables que favorecieron el encuentro en la vía pública.

En Gaiman la concentración espontánea se produjo frente a la municipalidad.

En Río Negro la gente también colmó las calles en todas las ciudades.

En la capital, Viedma, el punto principal fue la Fuente Pucará, sobre la costanera, donde la comunidad coreó los cánticos populares con los que en todo el país se alentó al seleccionado.
En Bariloche, el centro de festejos fue el Centro Cívico, frente a la costa del lago Nahuel Huapi.

También miles de neuquinos y neuquinas celebraron en el monumento a San Martín, ubicado en el centro de la capital provincial.

Más de 200 efectivos policiales formaron parte del operativo de seguridad preparado, que incluyó corte de calles y cacheos en los accesos a la zona del Monumento.

“Argentina, Argentina, Argentina”, “dale campeón, dale campeón”, “vení, vení, cantá conmigo…que de la mano de Leo Messi la vuelta vamos a dar” y “el que no salta es un inglés” fueron los cánticos más escuchados.

En la capital mendocina una multitud festejó en las calles céntricas y en otros puntos de la provincia tras el histórico triunfo sobre Francia.
En Mendoza Capital, el epicentro se realiza en el kilómetro 0, en calle San Martín y la peatonal Sarmiento, donde con banderas y camisetas albicelestes, grandes y chicos también celebran con los clásicos cantos de cancha.

El centro mendocino se convirtió en una gran zona peatonal, al igual que la zona de la calle Arístides Villanueva, caracterizada por sus numerosos bares y locales gastronómicos.

Las celebraciones también se replican en otras localidades de la provincia en las que los vecinos también salieron a festejar y en los puntos de aliento donde los fanáticos siguieron el partido en pantallas gigantes como en San Rafael, Luján de Cuyo y Godoy Cruz.
Las autoridades provinciales informaron que en toda la provincia se montó un operativo de seguridad para evitar desmanes con unos 2.500 policías en la calle.

Miles de catamarqueños también festejaron en las calles.

Los accesos al casco céntrico de la capital catamarqueña están colmados de miles de hinchas embanderados alrededor de la plaza 25 de Mayo, en la explanada del Paseo de la Fe frente a la Catedral Basílica.

Autos, colectivos y motos con bocinas, cornetas y banderas rodearon las adyacencias de la plaza central donde las columnas de miles de fanáticos festejan el campeonato logrado.
En la capital de Corrientes la gente se congregó en la costanera de la ciudad, a la vera del río Paraná, donde miles de hinchas disfrutaron del partido en la Fan Fest local, en la explanada del puente interprovincial General Belgrano.

El despliegue de banderas argentinas, camisetas de la Selección y atuendos albicelestes, tiñó de los colores patrios la soleada y calurosa de la Capital provincial.

En la tierra roja de Misiones también se celebró el campeonato del Seleccionado Argentino de fútbol, donde miles de ciudadanos celebraron con caravanas que se concentraron en las plazas de los 76 municipios.

En Posadas, Mariela Páez, que festeja en la costanera, dijo a Télam que este es un campeonato soñado, y que se siente “orgullosa” de esta selección.

“Son la generación con la que nació mi hijo y mi hija, y hoy nos están dando su primera, y por eso van a pasar a la historia”, aseguró.
Julián González, quien siguió el triunfo de la selección en uno de los puntos de aliento que dispuso Misiones en la costanera posadeña, dijo a Télam que nunca vivió una alegría “tan grande”.

“Diego y Messi son lo más grande que le pasó a este país. No puedo creer que estemos viviendo este momento, tenía tres años en la última copa del mundo”, indicó con un llanto abierto.

Los formoseños, por su parte, no esperaron el pitazo final para teñir de celeste y blanco las calles de la capital provincial.

Miles de fanáticos, desde hora temprana, se convocaron en la plaza San Martin, referencia de la capital provincial, para festejar el título obtenido de los dirigidos por Lionel Scaloni

Bocinazos, gritos de alegría, bombos, panderetas y trompetas se mezclaban en una procesión histórica desde la calle Fontana hasta la Costanera.

En las diferentes localidades del interior formoseño también se observaron caravanas de autos y cantos que marcaron una tarde inolvidable.
Santiago del Estero tuvo su desfile de vehículos en las avenidas principales de la ciudad Capital, que se desplazaron hasta la Plaza Libertad, donde todo fue válido para expresar la alegría popular.

No importó el calor de la siesta santiagueña ni el sol a rajatablas vencido por las ganas de festejar.

Llegar a la plaza Libertad fue toda una hazaña por la cantidad de vehículos que se trasladaban a paso de hombre, que eran recibidos al ritmo de la Banda de Música de la Policía provincial.

“Sufrimos y no lo merecíamos porque jugamos bien. Pero Dios es justo y hoy podemos levantar la copa con Messi y Maradona que nos mira desde arriba”, dijo a Télam Francisco, quien llegó con un grupo de amigos a la plaza con redoblantes y bombos para festejar.

“Esta Selección nos emociona y nos hace tocar el cielo con las manos”, aseveró Roxana.

“Yo sabía que Messi iba a hacer que levantemos la copa. Él se lo merece, es el mejor jugador del mundo y es nuestro”, dijo Agustín de tan sólo 11 años.
San Luis también tiñó de celeste y blanco sus plazas para festejar la consagración en el Mundial de Qatar.

Fuentes oficiales estimaron en más de 10.000 los puntanos que se dieron cita en la esquina de la Catedral, epicentro de los festejos cada vez que la selección ganó un partido en este torneo.

También, en las principales avenidas se observaban peregrinaciones de varias cuadras que se dirigían a los lugares de festejos.

En la Villa de Merlo, en el norte puntano, también celebraron en las calles.

En las tierras de Messi, una marea de rosarinos se movilizó hacia el Monumento Nacional a la Bandera para celebrar el campeonato mundial de fútbol, tras una vigilia colectiva en la que muchos no descansaron a raíz de la expectativa que generó la previa de la final.

Ni bien Argentina se consagró campeón mundial, una multitud se movilizó para celebrar la hazaña deportiva con la que soñaban despiertos.
Miles de personas portando banderas argentinas salieron en forma espontánea desde los barrios a bordo de autos, camionetas, motos y bicicletas para manifestar esta alegría contenida durante todo el certamen.

La efervescencia de todo el país fue un poco mayor en Rosario, cuna de dos hijos pródigos: Lionel Messi y Ángel Di María.

Las principales ciudades de Jujuy y los pueblos más icónicos de la Quebrada y la Puna también tuvieron sus festejos.

En la capital jujeña se celebró a lo grande el nuevo título mundial en la Plaza Belgrano, frente a la Casa de Gobierno.

“Toda la familia salió a festejar, es una cábala que teníamos desde que el equipo comenzó a ganar. Dejamos el asado a medio a hacer y salimos a la calle”, dijo a Télam Pamela Miranda, vecina del barrio Ciudad de Nieva.
Algunos hinchas llegaron con pelucas, otros disfrazados de algún personaje famoso o de un animal, como un vecino que llegó con un traje de llama para saltar a la par de los más eufóricos.

La algarabía por el éxito de la Scaloneta también llegó a lugares tan distantes como La Quiaca, donde también se desató la “fiebre mundialista”, al igual que en Humahuaca, Tilcara, Purmamarca, Susques, Perico, Palpalá, San Pedro y Libertador General San Martín, entre otras localidades.

En Salta, luego del penal convertido por Gonzalo Montiel la gente salió a festejar la tercera Copa del Mundo.

El primer punto que se pobló fue la plaza 9 de Julio donde la Banda de Música de la Policía de Salta dio vueltas musicalizando el tema del grupo La Mosca.

Desde este domingo por la mañana, más de 700 policías desplegaron un operativo de seguridad en los centros de aliento a la Selección Nacional en la capital salteña: el Balneario Carlos Xamena, el Parque Bicentenario, el Parque Sur, la Usina Cultural, la Plaza España y la terminal de ómnibus, además de la Plaza 9 de Julio y el monumento al General Güemes.

En Córdoba, gran parte del centro y microcentro de la ciudad capital permanece bloqueada para el tránsito vehicular por el multitudinario despliegue de columnas que se volcaron para festejar.
Como es habitual, el punto de confluencia de las celebraciones fue la zona adyacente a la avenida Vélez Sarsfield y el boulevard San Juan.

Con la presencia de familias, las banderas y carteles fueron las más utilizadas para transmitir la felicidad, como el de “Somos todos Messi, somos todos Dibu… somos todos Argentina”.

Por último, diferentes ciudades bonaerenses también tuvieron sus efusivos festejos.

En La Plata, luego del penal convertido por Montiel la gente de los barrios comenzó a ganar las calles.

Con autos, motos y bicicletas, y muchísima gente de a pie ante la falta del transporte público, fueron a la zona de los festejos en la de 7 y 50.

Los bares fueron abriendo sus puertas, pero el festejo igual fue callejero.

Guillermo, un abogado vestido con la camiseta de Estudiantes, comentó que le “costó disfrutar el partido porque estamos acostumbrados a que nos cueste, a sufrir”.

Oscar, por su parte, elogió al “Dibu es grandioso”.

Raúl, hincha de Gimnasia, resaltó que “se lo merecía Messi”.

Para Jorge, “la atajada del final del Dibu fue tan valiosa como el gol que le hizo Diego a los ingleses”.

Mar del Plata tuvo su Fan Fest montado frente a las playas del centro, pero luego se colmaron las plazas y esquinas de la ciudad.

“Fue un primer tiempo perfecto y siempre confiamos, merecimos ganar. La copa es nuestra y es un sueño”, dijo disfónico Hernán Castro a Télam.
Lorna Domínguez, definió la final como “una locura” y dijo que siempre tuvo “total confianza en el equipo”.

Tras el desahogo por el triunfo, una marea humana avanzó desde Las Toscas hacia la avenida Luro y Mitre, punto neurálgico del festejo.

En Bahía Blanca también festejaron el campeonato vestidos con camisetas celestes y blancas, rostros pintados y banderas argentinas.

Tras el triunfo, y como en los partidos anteriores, los vecinos y vecinas se concentraron frente al Teatro Municipal, a pocas cuadras del microcentro.

“No puedo caer todavía que somos campeones del Mundo”, señaló a Télam, Boris, un universitario de 19 años que junto a un grupo de amigos festejaba frente al Teatro.

Julieta y su novio Daniel afirmaron que “fue un sufrimiento, pero estamos refelices de poder ser campeones de nuevo”.

Rubén se mostró “emocionado porque fue un partido difícil. Pero estaba Messi y todos los muchachos que nos dieron una alegría que va a perdurar en el tiempo”.

Festejos similares se llevaban a cabo en las calles de Punta Alta, Tres Arroyos, Monte Hermoso, Coronel Suárez, Coronel Pringles, Pedro Luro y Coronel Dorrego, entre otras del sur de la provincia de Buenos Aires.

En todo el país, la fiesta parece inagotable y eterna. (Télam)